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JoanaMarcus

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  • Lilen Altamiranoje citiraoprošli mjesec
    Creo que nunca había sentido la letra de una canción tan... personal. Estoy tan abrumada que no puedo evitar pasarme una mano por la cara para reaccionar.

    No debería emocionarme tanto por esto, lo sé. Una parte de mí me grita que no me emocione con Jared, que esto va a terminar mal, pero... no puedo evitarlo.

    Jared: ¿Te ha gustado?

    Me quedo mirando el mensaje un momento. En serio, no quiero emocionarme, pero no puedo evitarlo. Esbozo una pequeña sonrisa.

    Brooke: Me gustaría oírla en tu guitarra algún día.

    Me quedo mirando la pantalla, expectante. No tardo en recibir una respuesta.

    Jared: Algún día podría enseñarte a tocarla a ti.

    Niego con la cabeza a punto de escribir, divertida, pero él se me adelanta.

    Jared: Es tarde. Ve a dormir.

    ¿En serio? ¿Otra vez?

    Brooke: ¿Ya empezamos?

    Jared: Ve a dormir, Brooke. Es tarde.

    Brooke: Ya tengo un padre, ¿sabes? No necesito otro.

    Jared: Créeme, el rol de padre no es el que quiero cubrir en tu vida.

    Me quedo mirando fijamente la pantalla. Mi corazón aporrea mi pecho. ¿Cómo no voy a emocionarme cuando me dice estas cosas?

    Jared: A dormir.

    Al final, le pongo mala cara al móvil y decido no responder más. Me pongo de nuevo su canción y me tumbo, abrazándome a una de mis almohadas.
  • Lilen Altamiranoje citiraoprošli mjesec
    Bueno... él no ha dicho que quisiera algo directo en ese sentido. Miro la canción que quería recomendarle al principio. Me da miedo que se asuste.

    Pero... a la mierda.

    Esa es mi chica.

    Brooke: Electricity, James Veck-Gilodi.

    Uf. Ya está. Enviado. Y no he entrado en modo desesperación. Eso está bien. Me muerdo las uñas mientras sé que él lo está escuchando a la vez que yo y la letra me parece tener el triple de significado esta vez.

    Falling into you, baby.

    Even electricity can't compare to what I feel...

    When I'm with you.

    Mierda, ¿siempre ha sido tan directa? Vale, me estoy arrepintiendo. Se va a asustar y... eh... ni siquiera me siento así de verdad. Solo me gusta el ritmo de la canción.

    No puedo escuchar el resto de la canción porque, básicamente, me he quitado los auriculares y estoy sentada en la cama con la cara roja cubierta por mis manos. Mierda. Es demasiado... romántica. Yo no siento nada romántico por él. No debería habérselo enviado. ¿Y si ha sido muy rápido? ¿Y si no me contesta? ¿Y si no...?

    Me quedo helada cuando mi móvil vibra sobre la cama. Casi me da miedo girarme. Pero... no puedo evitarlo. Me giro lentamente y agarro el móvil, mirando la pantalla entre mis dedos.

    Jared: You and me, Lifehouse.

    Si es una canción enviándome a la mierda, será la forma más original con la que me han rechazado.

    La pongo tan rápido como puedo y cierro los ojos, dispuesta a escuchar cada palabra. No debería estar tan nerviosa por una canción.

    What day is it? And in what monty?

    This clock never seemed so alive.

    Vale, me gusta el ritmo. Y, por ahora, la letra no ha hecho que me pusiera a llorar. Eso está bien. Sigo escuchando con el corazón en un puño.

    'Cause it's you and me and all of the people with nothing to do,

    Nothing to lose.

    And it's you and me and all of the people,

    And I don't know why, I can't keep my eyes off of you.

    Abro los ojos y miro al techo. Mi corazón late con fuerza. Ni siquiera puedo pensar en el significado de la letra. Solo quiero seguir escuchando atentamente.

    All of the things that I want to say just aren't coming out right...

    I'm tripping on words.

    You've got my head spinning,

    I don't know where to go from here.

    ¿Esto es... en serio? No quiero emocionarme antes de tiempo. De hecho, no quiero emocionarme, en general. Cuando me emociono, suelo llevarme las peores bofetadas de realidad.

    There's something about you now,

    I can't quite figure out.

    No sé por qué, pero me entran ganas de llorar. ¿Esto es normal? ¿Me estoy volviendo loca? Me incorporo un poco, escuchando el resto de la letra.
  • Lilen Altamiranoje citiraoprošli mjesec
    —¿Jared? —murmuro.

    Él se detiene en la puerta, mirándome.

    —¿Por qué siempre tienes que irte? —pregunto en voz baja.

    Jared se queda mirándome un momento. Parece estar pensando algo, pero no dice nada. Simplemente, me sonríe de lado.

    —Nos vemos mañana, Brooke.

    Y, sin más, se marcha, cerrando la puerta.

    Entrecierro los ojos. ¿Qué ocultará? ¿Y por qué incluye a su hermana pequeña? ¿Quizá ella tiene algún problema y tiene que ir a ayudarla...? No lo sé. Pero tengo demasiada curiosidad. Y esta curiosidad aumenta cada vez que evita mis preguntas.

    Me dejo caer en la cama. Todavía siento sus manos en mi cintura y en mi muslo. Y sus labios sobre los míos. Me quedo mirando el techo un momento y luego busco el móvil. Me pongo música. Y suena una canción que me hace pensar en él. Pero... no me atrevo a pasarle esa. Es demasiado... no sé. No me atrevo. Me decanto por otra mientras busco su nombre en mis contactos.

    Brooke: Fireside, Brett Brixby.

    Discreta, corta... es perfecta. Me la pongo yo también. Es muy metafórica, pero estoy segura de que lo entenderá. Cierro los ojos y muevo los labios con la letra de la canción.

    We can figure out the details when we're closer...

    Sí, los detalles son importantes.

    Warm me by your fireside.

    Sí, warm me de una maldita vez, estúpido Jared.

    Me quedo mirando el techo cuando la canción termina. Si tenía algo que hacer, seguramente tardará un poco en responder. Me quedo mirando el móvil y no puedo evitar una sonrisita cuando veo un mensaje suyo.

    Jared: ¿Tienes algo más para mí?

    Oh, sé lo que quiere decir. Si tengo algo más directo. Y ya puedo visualizar su sonrisa, lo que hace que la mía se ensanche. Parezco idiota sonriéndole a un móvil. Creo que no le he sonreído a un móvil desde que empecé a salir con Nick a los quince años.

    Repaso mi lista con los ojos y me pongo la que estoy a punto de recomendarle.

    Brooke: Waterfall, Petit Biscuit.

    ¿Por qué me emociona pensar que esté escuchando lo mismo que yo?

    I feel it all around.

    I know you're seeing it too.

    Sí. No puede ser que yo sea la única idiota que siente algo cada vez que lo ve. Él también tiene que sentir algo. Estoy segura.

    I wanna work this out

    The words you say don't fit right now

    Suspiro. Quiero que él me recomiende algo.

    Jump in the water.

    Jump in the waterfall...

    Vale, eso ha sido directo, ¿no?

    La respuesta viene sola cuando mi móvil vibra.

    Jared: Creo que puedes hacerlo mejor que eso.

    Oh, seguro que está sonriendo. ¿No quería algo directo? Esto es directo, ¿no?
  • Lilen Altamiranoje citiraoprošli mjesec
    —¿Tengo que preocuparme de haberte invitado a mi casa? —preguntó, sonriendo.

    —No lo sé. No me enseñes donde tienes los calcetines.

    Él se me quedó mirando, divertido, y estiró la mano para atrapar la mía. Me dio la sensación de que iba a besarme, pero mi cuerpo entero se congeló cuando, simplemente, me colocó de pie delante de él y me sujetó una pierna por detrás de la rodilla.

    Mierda. Pantalones cortos. Su mano en mi rodilla.

    Piel + piel = Brooke hiperventilando.

    —¿Vas a venir, entonces? —me pregunta, volviendo a su tono asquerosamente bajo y perfecto.

    Asiento con la cabeza. Creo que no me acuerdo de cómo se habla.

    Se me seca la boca cuando sube un poco la mano y tira de mí hasta que me tiene pegada a él. Soy demasiado consciente de que solo llevo una camiseta de tirantes. Esa es la única barrera que hay entre él y yo.

    —Creo que me gusta este pijama —murmura, volviendo a mirarme de arriba abajo.

    Entreabro los labios cuando se inclina hacia delante y su nariz roza la piel que hay entre mis pechos por encima de la camiseta. Oh, mierda. No me esperaba esto. Mi corazón se acelera al instante por la anticipación, palpitando con fuerza. Sus dedos se aprietan en mi muslo cuando no nota. Creo que se me ha erizado la piel. No soy consciente ni de eso.

    Me quedo un poco confusa cuando veo que se tensa y cierra los ojos un momento. Entonces, escucho algo vibrando y veo que saca su móvil del bolsillo. El nombre Cassie está en la pantalla. Se queda mirándolo un momento.

    —¿No deberías responder? —pregunto.

    —Debería —cuelga y me mira. Parece frustrado—. No te enfades, pero...

    —Tienes que irte —adivino.

    Él suspira cuando su móvil empieza a sonar otra vez. Parece pensarlo un momento antes de ponerse de pie y colocarme las manos en la cintura. Se me queda mirando un momento, tan tranquilo, mientras mi cuerpo entero ha entrado en estado de emergencia porque me esté tocando con ambas manos.

    —Te mandaré un mensaje con la dirección del ensayo —me dice en voz baja.

    No puedo responder. Se inclina hacia delante y me clava un beso que casi hace que me caiga de culo. No me da ni tiempo a corresponderlo.

    Entonces, se gira, se pone su chaqueta y se cuelga la guitarra en la espalda. Mientras va hacia la puerta, veo que Cassie vuelve a llamarlo y él vuelve a colgar, poniendo los ojos en blanco.
  • Lilen Altamiranoje citiraoprošli mjesec
    —¿Tienes muchos ensayos? —no quiero hablar de mí misma, y menos si tengo estas pintas.

    —Todos los días.

    —Whoa —me olvido del pequeño momento de pánico que me ha entrado al acordarme de que no llevo sujetador. ¿Ensaya todos los días? Qué agotador.

    —Sí, whoa.

    —¿No te... no te cansas?

    —Hay cosas peores —se encoge de hombros. Entonces, se le ilumina la mirada al mirarme—. Podrías venir a verme alguna vez.

    —¿Yo? ¿A un ensayo?

    —No estaría mal, ¿no? —sonríe ampliamente.

    —Pero... ¿a los demás les parecerá bien?

    —No se lo estoy preguntando a los demás. Te lo estoy preguntando a ti.

    Miro su guitarra y trago saliva con fuerza. ¿Por qué es capaz de hacer que mi cuerpo entero se tense solo con dos frases?

    Yo también quiero tener ese poder.

    —Sí, me gustaría —murmuro.

    —Puedes venir mañana.

    —¿Mañana? ¿Ya?

    ¡No me dará tiempo a prepararme mentalmente para no hacer el ridículo!

    —O cuando quieras —ladea la cabeza, pero su sonrisita me indica que prefiere que sea mañana.

    —No, mañana está bien.

    Eso es. Hazte la ocupada.

    —Podrías enseñarme también tu casa —bromeo, sonriendo.

    Mi sonrisa se borra cuando veo que me está mirando fijamente.

    —¿Quieres verla?

    —¿Tienes casa? —pregunto, sorprendida.

    —No, Brooke, vivo en la calle, bajo un puente —enarca una ceja.

    —Bueno, no sé... ¿las estrellas del rock no viven en caravanas para ir de gira y todo eso de las películas?

    Hay un momento de silencio antes de que empiece a reírse.

    —¿"Estrellas del rock"? ¿Crees que soy una estrella del rock?

    —Eh... no... —me ha dejado medio idiotizada con la risa tan perfecta que tiene, como siempre—. Bueno, tienes más de un millón de seguidores.

    —¿Me has estado mirando el Instagram? —pregunta con cierta malicia en los ojos.

    —¿Yo? —mi voz suena aguda—. ¡No! Fue Lexi, que le gusta... eh... mirar perfiles ajenos. La cosa es —volví al tema—, que eres como... famoso.

    —Como... famoso —repite, divertido.

    —A ver, si vendiera tus calcetines en Ebay, alguien los compraría por una cantidad absurda de dinero. Solo por ser tuyos. Eso te hace famoso.

    Vuelve a reírse y juro que es música para mis oídos.
  • Lilen Altamiranoje citiraoprošli mjesec
    Me pongo de pie y me miro en el espejo. Mi aspecto lamentable. Unos pantalones de algodón, una camiseta de tirantes gigante, un moño mal hecho y migas de la barrita alrededor de la cara. Me la limpio con el dorso de la mano —a lo bruto, sí— y me acerco a la puerta cuando llaman. Como sea alguien quejándose del ruido que está haciendo Lexi...

    Abro sin molestarme en arreglarme y me congelo con la boca llena de barrita de chocolate cuando veo a Jared de pie ahí. Me mira de arriba abajo y veo que contiene una sonrisa divertida.

    —¿No serás tú la nueva Donatella Versace? —pregunta.

    —¿Eh? —tengo la boca llena. Trago la barrita y estoy a punto de morir ahogada, pero me contengo. No es buen momento para morir—. ¿Qué...?

    Me quedo a medio camino de la pregunta.

    —Te dije que vendría, ¿ya se te había olvidado?

    Joder si me acuerdo. Demasiado bien.

    —No, pero... eh... no creí que fueras a venir realmente.

    Lo miro mejor. Tiene la funda de la guitarra colgada en la espalda. Ha venido directo desde el ensayo. Eso hace que, por algún estúpido motivo, mi estómago revolotee.

    —Puedo irme si estás ocupada —añade.

    Ni se te ocurra.

    —No estoy... eh... no, pasa.

    Él se acerca a la puerta, pero se detiene al oír el golpeteo de la cama de Lexi contra la pared de su habitación. Me mira con las cejas levantadas, divertido.

    —Tienes una amiga muy ocupada.

    —Sí, siempre lo está —murmuro, cerrando la puerta cuando ya la ha cruzado.

    Él deja la guitarra apoyada en la mesa y se quita la chaqueta. Me da un poco de lástima que lleve una sudadera y no pueda verle los brazos. Tendremos que conformarnos.

    O quitársela.

    —¿Vienes de un ensayo? —pregunto.

    Mientras estaba girado, he aprovechado para terminarme la barrita energética de un bocado y tirar el plástico a la papelera. Además de limpiarme la boca con el dorso de la mano a toda velocidad y engancharme los mechones de pelo suelto tras las orejas.

    —Mhm... —asiente con la cabeza, sentándose en mi cama y mirándome con una pequeña sonrisa malvada—. ¿Ese es tu pijama?

    —No... bueno... eh... a veces.

    ¿Por qué siempre hablo como si fuera idiota cuando está a mi alrededor? De verdad, qué vergüenza doy a veces.
  • Lilen Altamiranoje citiraoprošli mjesec
    Admito que he mirado mi móvil unas cuantas veces con el ceño fruncido, pero solo hay mensajes de Liam hablándome de cada detalle de su sexo salvaje con su cita de anoche. Lexi también ha ligado esta mañana y ahora está ocupada en su habitación con el chico. Si abro la puerta, podré escucharlo perfectamente desde el pasillo. Keira había vuelto a discutir con su novio, pero han empezado a salir otra vez hace dos horas y lo están celebrando. ¡Seguro que incluso Sam y Riley lo están haciendo!

    ¿Por qué todo el mundo tiene una vida sexual plena menos yo?

    Estúpido Jared.

    Sí, sigue siendo mi mantra.
  • Lilen Altamiranoje citiraoprošli mjesec
    Su beso se hace más hambriento cuando mis dedos van a su nuca y toco la piel de su espalda, metiendo la mano ligeramente bajo el cuello de su camiseta. Murmura algo que no entiendo y clava una mano en mi cintura, obligándome a arquear la espalda para pegar su cuerpo todavía más al mío.

    Me palpitan los labios cuando se separa de mí y noto sus labios en mi mandíbula. Mierda. Intento controlar la respiración cuando los mueve hasta mi oreja. Me sujeta la cara con una mano mientras, con la otra, sigue torturándome de esa forma tan placentera. Pasa los dientes por el contorno de ésta y la un pequeño mordisco en el lóbulo. Odio que lo haga. Lo odio porque cada vez que muerde mi oreja se siente como si me mordiera... ahí. No me puedo creer que esté pensando esto.

    Manda espasmos por todo mi cuerpo. Suelto todo el aire de mis pulmones cuando baja la mano por mi espalda y su puño envuelve la tela de mi camiseta. Ojalá me la quitara, y...

    ...y, mientras lo estoy pensando...

    VUELVE A SEPARARSE DE MÍ.

    Otro al que tengo que matar.

    —Mañana vendré a verte —me dice, y veo que su respiración está agitada.

    —No, Jared, espe...

    No me deja terminar. Ya se ha ido. OTRA VEZ. Maldita sea. Estúpido Jared.

    Agarro la almohada y la tiro a la puerta imaginándome que es su cara, como si eso fuera a solucionar alguno de mis problemas.
  • Lilen Altamiranoje citiraoprošli mjesec
    —A ver qué has elegido —murmura, apoyando el portátil sobre mi pierna.

    Me quedo mirando la pantalla, pero soy demasiado consciente de que está pegado a mí. Si estiro un poco el cuello, podré poner la cabeza sobre su corazón. Podré escucharlo latir. Podré. Escuchar. Su. Corazón. Solo el pensamiento hace que me estremezca. Trago saliva. Tengo la garganta seca. Ojalá pudiera mirarlo. Él puede verme la cara, pero yo tendría que girar el cuello para ver la suya y sería muy obvio.

    Honestamente, no tengo la menor idea de lo que pasa en la estúpida película. Pero me la suda. Solo quiero sentir su mano acariciando mi brazo —piel contra piel, Dios—, mi pierna sobre las suyas y el latir de su corazón bajo mi mano. Quiero abrazarlo más. Quiero besarlo. Quiero... sabéis lo que quiero.

    Creo que no hemos llegado a la escena de sexo cuando me inclino un poco más hacia él, frotando mi pierna contra la suya. Siento que su corazón da un brinco. ¿Por mí? Hace que se me acelere la respiración. He provocado algo en él. Solo pensarlo hace que me mueva un poco más. Me acerco, moviendo mi cadera contra la suya. Noto su cuerpo tensándose.

    Y, entonces, él cierra la pantalla del portátil y lo deja a un lado. Contengo la respiración cuando me empuja con su cuerpo hasta que me tiene debajo de él. Tiene su cuerpo pegado al mío. Sus piernas y las mías, su pecho y el mío, su estómago y el mío... Puedo sentir su corazón sobre el mío. Está mucho más relajado que yo. Mi corazón brinca sin piedad y sé que él lo sabe. Es imposible que no lo note.

    Se inclina hacia delante y me agarra la nuca con un mano, dándome otro de sus besos lentos. Muevo las manos a sus hombros. Nunca lo había tocado. Siempre que me besa, me quedo tan hipnotizada que no hago nada. Pero ya no puedo más. Necesito tocarlo también.

    Su beso se hace más hambriento cuando mis dedos van a su nuca y toco la piel de su espalda, metiendo la mano ligeramente bajo el cuello de su camiseta. Murmura algo que no entiendo y clava una mano en mi cintura, obligándome a arquear la espalda para pegar su cuerpo todavía más al mío.
  • Lilen Altamiranoje citiraoprošli mjesec
    —Me alegra que me hayas hablado —murmura, ladeando la cabeza.

    No sé qué decirle. No era yo. Aunque... era lo que quería. No quiero engañarme a mí misma. Se me pone la piel de gallina cuando se inclina hacia delante y me besa en los labios suavemente. Ni siquiera abre la boca, pero mi cuerpo entero empieza a arder al momento.

    —¿Qué quieres hacer?

    Y sé que por su tono sabe perfectamente lo que quiero hacer, pero no me lo va a dar, ¿no? Al menos, no ahora. Suspiro y miro mi habitación. ¿Algún día seré capaz de llevar la iniciativa en esto? Espero que sí.

    —¿Qué quieres hacer tú? —le pregunto en un tono un poco tenso.

    Él me dedica una sonrisa divertida. Creo que es la más grande que me ha dedicado hasta ahora.

    —¿Tienes portátil?

    Asiento con la cabeza lentamente, confusa.

    —Podemos ver una película —murmura, dejando un mechón de pelo tras mi oreja.

    Me encojo de hombros. No quiero ver una película. Pero bueno, tendré que conformarme. Paso por delante de él y escucho que cierra la puerta mientras me dejo caer en mi cama y agarro mi portátil. Me apresuro a quitar la pestaña en la que cotilleaba la web de su banda. Por suerte, no me ve.

    —Elige tú —murmura, quitándose la chaqueta.

    Me quedo mirando su cuerpo mientras lo hace. Cómo se abultan sus brazos, como se estira su camiseta, dejando ver una pequeña parte de la piel del estómago... también está tatuada. Se me seca la boca.

    Concéntrate, mujer.

    Reacciono cuando se tumba a mi lado. De esta forma —yo sentada—, sé que él puede verme la espalda, pero yo solo le veo las piernas. ¿Podrá ver lo tensa que estoy? Porque estoy muy tensa. Muy, muy tensa. Y no por incomodidad. Al menos, no del tipo común.

    Me quedo mirando la pantalla un momento cuando veo que mi primera recomendación es una película de amor en la que sé que hay algunas escenas de sexo entre los protagonistas. Me pongo roja solo de pensarlo. ¿Sería una buena indirecta? Bueno, sería un poco directo. No. No me atrevo. Me decido por otra romántica en la que la escena de sexo es bastante vainilla, pero enviará el mensaje igual.

    Cuando ve que tengo la película elegida, noto que me pone las manos en las caderas y me tumba a su lado, pasándome un brazo por encima del hombro. Me ha tumbado de lado, así que ahora tengo una pierna por encima de él y mi brazo por encima de su pecho. Mi estómago empieza a revolotear.

    ¿Por qué demonios estoy tan tensa? No es como si no hubiera hecho esto nunca.
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