es
Svetlana Alexievich

Los muchachos de zinc

Obavijesti me kada knjiga bude uvrštena
Da biste čitali ovu knjigu u Bookmate učitajte datoteku EPUB ili FB2. Kako mogu učitati knjigu?
  • Lizzette Canoje citiralaprije 2 godine
    No quiero estar callada... Y no puedo seguir escribiendo sobre la guerra.
  • Lizzette Canoje citiralaprije 2 godine
    Quería que me hablara de lo angustioso de esta elección: ¿disparar o no? Sin embargo, para él en eso no había drama alguno. ¿Qué es bueno? ¿Qué es malo? ¿Es bueno matar «en nombre del socialismo»? Para estos muchachos los límites morales los marca la orden de su superior.
  • Lizzette Canoje citiralaprije 2 godine
    Nuestra mentalidad mitológica es inmutable: somos justos y sublimes. Y siempre tenemos razón.
  • Lizzette Canoje citiralaprije 2 godine
    Muchas veces he pensado que los animales, los pájaros, los peces, también tienen derecho a su propia historia del sufrimiento. Algún día se escribirá.
  • Lizzette Canoje citiralaprije 2 godine
    Pero entonces, eso fue hace siete años, entonces la verdad sobre Afganistán todavía no existía. Los llamaban héroes. Los soldados internacionalistas. Mi hijo era el asesino... Porque él hizo aquí lo mismo que ellos hacían allí. Allí por hacer eso les daban medallas y órdenes...
  • Lizzette Canoje citiralaprije 2 godine
    ¿tenían miedo?, ¿qué era lo que sentían al ver la muerte? Pero no, no les daba miedo nada, ni siquiera la compasión les hacía cosquillas.
  • Lizzette Canoje citiralaprije 2 godine
    Esos chicos hablaban de la guerra como si simplemente se tratara de un trabajo donde había que matar.
  • Lizzette Canoje citiralaprije 2 godine
    Les preguntaba sobre la muerte... No, no sobre la muerte, sino sobre la capacidad de matar.
  • Sandra Arcos Reyesje citiralaprije 5 godina
    No hay placer en asesinar a un hombre. Matas para que no te maten a ti. La guerra no es solo la muerte, hay algo más. La guerra tiene su propio olor. Su propio sonido.
  • Sandra Arcos Reyesje citiralaprije 5 godina
    Desde que tengo memoria siempre me han enseñado a creer. ¡Solo a creer! Nadie me ha dicho nunca: reflexiona si debes creer o no,
fb2epub
Povucite i ispustite datoteke (ne više od 5 odjednom)