todos aquellos que se hagan ilusiones sobre Putin deberían tener en cuenta el hecho de que elevó a la categoría de filósofo oficial a Iván Ilyín, un teólogo político ruso que, tras ser expulsado de la Unión Soviética a principios de la década de 1920 en el famoso «barco de los filósofos», defendió, tanto contra el bolchevismo como contra el liberalismo occidental, su versión del fascismo ruso: el Estado como una comunidad orgánica dirigida por un monarca paternal. P