autenticidad es la garantía de que un objeto realmente es lo que pretende ser. Cuanto más auténtico es, más seguros podemos estar de su precio, e incluso de su valor. Sin embargo, cuando las fábricas producen grandes cantidades de objetos idénticos a lo largo de periodos de tiempo extensos, se abre una brecha entre lo que podríamos llamar lo original y lo auténtico.