Hacer algo para que el otro nos quiera, se me aparece, ahora que la evoco, como una intervención valiente: había que dejar de esgrimir argumentos inteligentes que fascinaran a nuestro interlocutor literario y pasar al acto esgrimiendo una escoba.
Albha Nungaray Camposje citiraoprošle godine
fin, mientras voy descifrando el mensaje anagramático por esta vía, todo parece empezar a aclararse pero, en aquel momento, todo era oscuridad.
Albha Nungaray Camposje citiraoprošle godine
porque si “Tamar” era para mí, tengo que ser yo quien lo publique sin que él se entere