el negocio que extrae y gira ganancias extraordinarias a empresas multinacionales como CP Group, Cargill o Bayer-Monsanto, al mismo tiempo que desecha virus letales en las periferias extraídas. Virus y capital, así, son los dos signos, el plusvalor y el residuo, que marcan el nacimiento de lo que podríamos llamar, por oposición a la biopolítica europea, ciega a estos fenómenos extractivos, como «vi(r)opolítica». La gran novedad, sin embargo, del covid-19 frente a las anteriores epidemias (que habían confinado sus efectos a las periferias) es que transfiguró su flujo a la velocidad global e hiperacelerada en que el capital circula y se concentra por el planeta.