Empezaré por un lugar: un apartamento en París, en el barrio de Montparnasse, y una fecha: el 23 de diciembre de 1936, y la chaqueta de pana que un escritor le regala a otro, y que, desde el punto de vista del receptor, podría haber tenido algunos rastros de grasa de ballena adheridos a las solapas. El generoso donante fue el escritor estadounidense Henry Miller. Pensó que su visitante, George Orwell, de camino a España para luchar en la Guerra Civil, podría aprovechar su calor durante el invierno español, aunque señaló que no era a prueba de balas. El presente, dijo Miller, fue su contribución a la causa antifascista.