¿Pero no es eso lo que hacemos al leer? Solucionar acertijos; los más, son fáciles o legibles, algunos otros no tanto. Pero leer, escuchar, siempre es decodificar. ¿Cómo revertir esa tendencia natural a buscar entender lo que se lee? ¿O no entender, pero que nos atraviese de cierta forma?
Es un buen paso.
Tener un editor sería, en sentido estricto, un acto de vuelta al pasado, una especie de ir en contra de la comunicación actual, en la que todos pueden (y sienten que deben) opinar.